Uso médico del cannabis

El cannabis es una planta que ha sido utilizada con fines médicos desde la antigüedad. “La primera información de su uso terapéutico se halla en el Shen Nong Ben Cao Jing, un herbario tradicional escrito en el siglo primero o segundo” escribe el investigador de la cannabis Ethan Russo

Sin embargo, debido a los vicios de las políticas de la prohibición, es apenas hasta hace pocos años que comenzamos a entender los mecanismos específicos y usos potenciales de los cannabinoides en el cuerpo humano.

Fue en el año 1964 que el investigador Raphael Mechoulam descubrió al tetrahidrocannabinol como la molécula responsable de los efectos psicoactivos y medicinales de la marihuana. En este proceso también descubrió el sistema “endocannabinoide” el cual también produce y absorbe cannabinoides generados por el mismo cuerpo humano.

Gracias a posterior investigación científica ahora sabemos de receptores particulares llamados CB1 y CB2.

Algunas investigaciones resaltan la importancia de los receptores CB1 con el cerebro y del CB2 con los intestinos y sistema inmune principalmente ,puesto que los receptores CB2 también se encuentran en el cerebro, aunque en menor cantidad.

También sabemos que el THC interactúa principalmente con el receptor CB1.

Un hallazgo clave es el hecho de que el CBD puede actuar como antagónico del THC, modulando sus efectos. Así mismo, se ha observado que algunos beneficios médicos del CBD pueden incrementarse cuando se usa junto al THC. A esta interacción se le conoce como efecto séquito.

Sin embargo, estamos necesitados de más investigación para esclarecer las muchas dudas que permanecen.

Aceite de cannabis

El aceite de cannabis es un concentrado donde se contienen los principales compuestos activos de la planta: cannabinoides y terpenos. Para extraer este aceite existen varias técnicas con infinidad de variaciones. Sin embargo, el aceite de cannabis para fines terapéuticos más común se extrae por medio de arrastre con alcohol.

Esta técnica fue popularizada por Rick Simpson, un hombre paciente de cáncer oriundo de Canadá quien dedicó su vida a difundir el uso y preparación del aceite de cannabis. Sin embargo, otras formas de este aceite se han conocido a través del mundo a lo largo de la historia.

El aceite de cannabis es un producto resinoso y viscoso que contiene los cannabinoides ‘crudos’ lo que implica que no tienen los conocidos efectos psicoactivos del cannabis. Para ello es necesario descarboxilar los cannabinoides

Estos aceites, conocidos como “de espectro completo” contienen todos los cannabinoides de la planta, pero el de mayor presencia es el THC-A o Delta-9-THC

Los posibles efectos médicos dependen múltiples factores, incluidos el perfil de cannabinoides y terpenos de la materia vegetal así como el proceso de extracción. Algunos de sus usos más populares son en usado por pacientes de cáncer, dolor crónico, retraso del alzheimer, artritis y glaucoma.

La controversia

En México, así como en otros países del mundo, se han tomado medidas legislativas para “legalizar el cannabis con fines médicos”. Sin embargo, estas medidas se limitan a permitir la producción, venta y uso de productos con cannabidiol (CBD). Y si bien esta molécula tiene importantes usos médicos, otros tantos (como sus usos contra el cáncer) ocurren gracias a la presencia de THC. 

Por ello se ha generado la falsa percepción de que el uso médico de cannabis se limita al uso de CBD, lo cual restringe el acceso a los pacientes y limita la investigación científica.

Así mismo, es necesario recordar que el uso médico tampoco se limita al uso de aceites en gotero. Otras vías de administración, como los edibles o comestibles ofrecen también un amplio potencial de uso médico.

Entonces, conviene pensar en el uso médico del cannabis como una práctica multifactorial y compleja..

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2219532/